CV de una o dos páginas: la extensión adecuada según su trayectoria
La regla de la página única no es una ley. Lo que cuenta es que cada línea merezca su sitio y que lo esencial se lea en la primera página.
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Las referencias según su experiencia
- Estudiante, recién titulado, menos de cinco años de experiencia: una página. Pocas veces hay material suficiente para llenar dos sin rellenar, y una página densa se lee mejor que dos páginas medio vacías.
- De cinco a ocho años de experiencia: una o dos páginas. Pase a dos cuando la primera ya no alcance para mostrar sus experiencias recientes con ejemplos concretos, no para enumerar más tareas.
- Más de ocho años: dos páginas, tres como máximo cuando la trayectoria lo justifique: puestos directivos, perfiles técnicos o de investigación con proyectos, publicaciones o certificaciones que citar.
Más allá de tres páginas, el CV se convierte en una biografía: el reclutador no lo leerá entero, y es mejor que usted elija lo que verá en lugar de dejar que lo filtre él.
La primera página hace el trabajo
Sea cual sea la extensión, un reclutador suele decidir si sigue leyendo, o no, en la primera mitad de la primera página. Esa mitad debe contener:
- el nombre del puesto y un perfil profesional de pocas líneas;
- sus datos de contacto completos;
- su experiencia más reciente o más relevante para la oferta, con sus resultados.
La segunda página es una página de pruebas adicionales: experiencias más antiguas, formación, certificaciones, idiomas. Si solo la lee uno de cada dos reclutadores, nada esencial debe esconderse en ella.
Cómo recortar sin perder nada
1. Resuma las experiencias antiguas
Un puesto de hace diez años no necesita seis viñetas. Conserve el cargo, la empresa, las fechas y una línea sobre lo que sigue siendo útil hoy. Los trabajos de estudiante pueden agruparse en una sola línea si ya tiene experiencia después.
2. Elimine las líneas que no dicen nada
«Tareas administrativas diversas», «funciones variadas», «polivalencia»: estas fórmulas ocupan una línea sin enseñarle nada al lector. Sustitúyalas por un logro concreto o elimínelas.
3. Acorte las viñetas
Una viñeta debe leerse de un vistazo: apunte a una veintena de palabras. Conserve la acción y el resultado, y recorte el contexto.
4. Quite lo que el reclutador no busca
- «Referencias disponibles a petición»: se sobrentiende.
- Las competencias obvias para el puesto o anticuadas («Word, Internet»).
- Las aficiones que no dicen nada de usted. Conserve las que muestran un compromiso real o una competencia útil.
5. Juegue con la maquetación, no con el tamaño de letra
Reducir la letra a 8 puntos para que todo quepa en una página es peor que dos páginas legibles. Ajuste mejor los márgenes y los espacios, o pase a una maquetación a dos columnas, que coloca las competencias y los idiomas en el lateral.
La prueba definitiva: relea cada línea preguntándose si le ayuda a conseguir este puesto. Si la respuesta es no, ocupa el lugar de una línea que sí le ayudaría.
Una página, pero adaptada a cada oferta
Mantener un CV corto es más fácil cuando se adapta a cada candidatura: destaque las experiencias y competencias que responden a la oferta y resuma el resto. Dos candidaturas distintas no piden necesariamente las mismas líneas.
Cómo le ayuda OpusCV
OpusCV muestra una vista previa de su CV que sigue cada cambio, y su PDF real, página a página. Le avisa cuando el documento supera las dos páginas (tres para una trayectoria de más de ocho años) y señala las viñetas demasiado largas o vacías de contenido. Los temas, la densidad y la maquetación a dos columnas se ajustan con un clic, y puede adaptar el CV a una oferta y guardarlo como variante.